jueves, 24 de julio de 2014

Actitud positiva

Hemos pasado ya la mitad del año, el frío ya se siente en las calles y seguramente a muchas personas les cuesta más ir a trabajar,  y hace un par de días mientras escuchaba la radio camino al trabajo el locutor comenzaba el programa diciendo que el clima de Lima era excelente. Independientemente de que si estuviera de acuerdo o no, me hizo recordar esta frase de John Maxwell

"Hay una pequeña diferencia en las personas, pero esa pequeña diferencia hace una gran diferencia. La pequeña diferencia es la actitud. La gran diferencia es si es positiva o negativa"

De hecho la actitud es una característica importante en un líder. Si vas a empezar un proyecto pensando en fracasar. ¿Para qué iniciarlo?.  La actitud positiva del líder se transmite a sus colaboradores y  cuando esto va a acompañado de las capacidades técnicas requeridas es posible lograr resultados sorprendentes.

En la actualidad los proyectos son cada vez más complejos, llevan consigo niveles altos de incertidumbre y se enfrentan a problemas inesperados. Una adecuada gestión de riesgos nos permite mitigarlos, pero junto con ella debe haber una actitud positiva para hacerles frente. 

El líder que logra mantener una actitud positiva frente a los problemas tendrá mayor posibilidad de mantener en alto el espíritu del equipo y con ello mantener la creatividad requerida para plantear soluciones a los problemas que se presenten. 

lunes, 30 de junio de 2014

* Congreso Internacional de Dirección de Proyectos PMI 2104

Para todos los interesados, vayan reservando su agenda para participar en el Congreso Internacional de Dirección de Proyectos este 24 y 25 de noviembre y no se olviden de llevar sus tarjetas de presentación.  

http://pmi.org.pe/congreso2014/
http://pmi.org.pe/congreso2014/

Ahi nos vemos..




jueves, 29 de mayo de 2014

Inteligencia emocional y liderazgo

Es claro que una característica del lider es la combinación de múltiples habilidades interpersonales.  Hace unos días estuve haciendo una presentación de habilidades y haciendo una revisión de las habilidades que los asistentes estarían interesados en desarrollar, una de las que más causó interés fue la de inteligencia emocional, motivo por el cual me animé a escribir algo sobre el tema en esta columna.

Los especialistas han hecho muchos estudios acerca del cerebro humano y yo diría que la única conclusión completamente válida es que el cerebro humano es maravilloso. Dentro de estos estudios se ha identificado que el cerebro humano puede ser dividido en  el sistema reptiliano, sistema emocional y sistema racional, así como que el hemisferio izquierdo controla la lógica, mientras que el derecho representa el lado creativo. En el tema de inteligencia emocional propiamente el libro de Daniel Goleman es quizás el libro más representativo utilizado en escuelas de educación, administración y psicología.

El hecho es que estos estudios permiten también afirmar que en general la emoción le gana a la razón. La historia nos presenta muchos casos en que este hecho lleva a resultados desafortunados.  Por ejemplo un padre que cuando llega a su casa escucha ruido, él está convencido que su hija está en casa de una amiga porque le pidió permiso en la mañana, así que asume que algún ladrón ha ingresado a su casa y toma su arma, la hija sale de repente queriendo darle una sorpresa y el padre sin pensarlo le dispara quitándole la vida. De manera similar en  muchas ocasiones decimos o hacemos cosas sin haberlas pensado previamente llevados por la emoción y posteriormente nos arrepentimos.

Imaginen un jefe que llega a su oficina luego de haber tenido una fuerte discusión con su esposa el fin de semana. ¿Al llegar a la oficina el día lunes estará de buen ánimo para recibir quejas?  Si se deja llevar por la emoción podría  llevarlo a deteriorar la motivación del equipo. Por supuesto que bajo esas circunstancias puede ser difícil controlar nuestras emociones, pero el poder controlar nuestras emociones es en definitiva una característica que puede hacer la diferencia, y el primer paso para ello es tomar conciencia de ellas. A partir de esto podremos realizar algunas acciones que nos permitan reaccionar de manera diferente ante situaciones específicas. 

Sin embargo en los casos en que llevados por la emoción hayamos dicho o hecho algo que posteriormente el cerebro pensante haya identificado como equivocado, mi sugerencia es simplemente reconocerlo y si fuera necesario disculparse con los afectados. Esto nos ayudará a tomar conciencia de las emociones y a mejorar las relaciones con los otros miembros del equipo.